“EL LADO OSCURO y EL ESPACIO DE LO PÚBLICO”
“El arte de la política, cuando se trata de política democrática, se ocupa de desmontar los límites de la libertad de los ciudadanos, pero también de la autolimitación: hace libres a los ciudadanos para permitirles establecer, individual y colectivamente, sus propios límites, individuales y colectivos.” (Zygmunt Bauman, Sociólogo y filosofo. Polonia 1925- Reino Unido 2017)...
Por: Víctor Reyes Morris. Sociólogo, doctor en Sociología Jurídica. Ex concejal de Bogotá, Exrepresentante a la Cámara Ex Director de ICETEX. Profesor (Pensionado) Universidad Nacional de Colombia.
5/27/20264 min read
“EL LADO OSCURO y EL ESPACIO DE LO PÚBLICO”
Por: Víctor Reyes Morris.
Sociólogo, doctor en Sociología Jurídica.
Ex concejal de Bogotá, Exrepresentante a la Cámara
Ex Director de ICETEX.
Profesor (Pensionado) Universidad Nacional de Colombia.
“El arte de la política, cuando se trata de política democrática, se ocupa de desmontar los límites de la libertad de los ciudadanos, pero también de la autolimitación: hace libres a los ciudadanos para permitirles establecer, individual y colectivamente, sus propios límites, individuales y colectivos.” (Zygmunt Bauman, Sociólogo y filosofo. Polonia 1925- Reino Unido 2017).
Colombia asiste en estos días a resolver un dilema que tienen que ver con su futuro próximo, como lo es la escogencia de su próximo presidente de la República y jefe del Estado. La pregunta es si estamos con la suficiente información para producir la mejor decisión de los ciudadanos (as). Me temo que las cosas no están tan claras respecto a algunos de los candidatos inclusive de los más opcionados.
La contienda se ha vuelto más emotiva que racional. Dominado por los novísimos vendedores de candidatos, la publicidad electoral solo pretende (por lo visto) suscitar emociones y nada más. No se desconoce que lo emocional no deba jugar algún papel, pero para una decisión tan importante no sería mejor hacer educación ciudadana y tener las mejores decisiones. Se me ha ocurrido que sólo debería haber una publicidad oficial con la hoja de vida y el programa de cada uno de los candidatos (as)y los necesarios debates programáticos.
Esos mismos vendedores de ilusiones impiden por inconveniente los necesarios debates públicos entre candidatos, con el argumento de que puede perjudicar al “producto en venta”. Dejando la inquietud si ese va a ser entonces el “estilo de gobierno” de algunos de los candidatos.
El caso más complejo es el de los outsiders. Poco conocidos en el ámbito político se precian de ello. Reniegan de los “políticos” pero aspiran a serlo. Porque todo aspirante a manejar el espacio de lo público es un político, al menos, en ciernes. Sin embargo, reclaman no serlo, ¡pero qué contradicción, porque aspiran a serlo! ¿Merece confianza una persona que aspira a ser el jefe de la política del país negando que pretende serlo?
Pero con este Outsider nada es claro. Su inmensa fortuna dice ser producto de su trabajo de abogado penalista. Tanto se paga por una defensa penal, que permite vivir antes en Miami y después en Italia. ¿Las preguntas que le hizo el periodista del Miami Herald, Gerardo Reyes y que motivo su salida de Miami a Italia, se referían precisamente al ejercicio de su profesión? No tengo ningún interés personal en calificar o descalificar, pero estamos en un debate público que requiere toda claridad y eso es lo que se pide.
Ya me imagino los “blindados” ideológicamente con un candidato que se niegan a aceptar cualquier cuestionamiento que lo ven como “propaganda negra” o el simple deseo de enlodar al adversario.
La ideología termina siendo un protector refractario a cualquier evidencia, se convierte en fe inexpugnable y cualquier dato contrario se trasmuta en un intento del maligno para socavar el reino celestial.
En cuanto al candidato del Gobierno Petro, tampoco se sabe mayor cosa. Salvo su hazaña de haber puesto un ratito a Uribe tras las rejas. Y eso le valió la elevación a la calidad de héroe nacional, Se dice que fue el mentor principal de la llamada “Paz Total” un rotundo fracaso de negociación que mas bien fortaleció a los violentos que controlan ciertos territorios de la Nación.
La candidata del Centro Derecha, parece estar muy dubitativa entre si compite con Abelardo la disputa de la derecha o morigera su actuación a atraer al Centro. Ojalá logre reconvertir las posiciones del pasado en propuestas de cambio con responsabilidad. Por ahora, es la más sana de las posibilidades electorales, con opción de triunfo.
Las opciones de Centro características erraron su estrategia y quedaron reducidas a bajos guarismos electorales. Eso dicen las encuestas. El partido Alianza Verde que había logrado un cierto protagonismo ubicado en el Centro, terminó en buena parte como vagón de cola del Petrismo y sus mejores elementos desperdigados.
De tal manera predomina el lado oscuro en esta elección, eso es lo que produce la polarización, la ausencia de debate de ideas, trasladado a las llamadas Bodegas que en el anonimato y con el beneplácito y financiación de algunos contrincantes crean un clima de desconfianza que no se sabe qué es verdad y qué es mentira (fake news).
Contribuye a ello un Gobierno que bajo el pretexto de defender su propia obra gubernamental subrepticia o abiertamente impulsa a su propio candidato sin que exista ningún control institucional. Haciendo exactamente y de manera sobredimensionada y abierta lo contrario que dicen las leyes respecto a la no participación en política electoral de los funcionarios públicos. Lo que criticaron en el pasado ahora lo hacen sin la menor vergüenza.
¿Panorama pesimista? No del todo si asumimos en que la definición de Democracia es cuando no se sabe de antemano quien gana y de todas maneras se apela a los ciudadanos (as) para que diriman la cuestión. No se si en igualdad de condiciones cuando el aparato de Gobierno se inclina claramente con todo su poder por un candidato, (¡ni bobos que fuéramos! Cínica expresión de la política tradicional).
Joseph Schumpeter, economista y politólogo, decía que la “Democracia es un sistema institucional para llegar a decisiones políticas en el que individuos adquieren el poder de decidir mediante una lucha competitiva por el voto del pueblo”. El asunto clave es aclarar lo de competitivo que tan real sea. ¡Ahí está el detalle!
Pero hay que creer en la Democracia, al menos como objetivo de lucha. -


