LA MALA EDUCACIÓN II. (título de una película del español Pedro Almodóvar del 2004, usado en calidad de préstamo).
La educación es un componente fundamental de una sociedad. Es la preparación de los nuevos individuos que harán parte de ella. En Sociología se llama SOCIALIZACIÓN.
Por: Víctor Reyes Morris. Sociólogo, doctor en Sociología Jurídica. Ex concejal de Bogotá, Exrepresentante a la Cámara Ex director de ICETEX. Profesor (Pensionado) Universidad Nacional de Colombia.
9/19/20264 min read
La educación es un componente fundamental de una sociedad. Es la preparación de los nuevos individuos que harán parte de ella. En Sociología se llama SOCIALIZACIÓN. E implica diferentes ámbitos de realización: El hogar, la escuela, las amistades, la comunidad de pertenencia, los medios de comunicación y otros. Desde luego quienes juegan un rol fundamental en esa preparación de la persona es el hogar y la familia y la escuela. Llama precisamente la atención que cambios en los roles de los formadores iniciales (padres, madres, familiares) por ejemplo, en la mujer, su incorporación masiva al mercado de trabajo hace que recaiga mas ese papel socializador en la escuela (denominación genérica del proceso educativo). Por tanto, la preocupación sobre la educación debe ser un asunto de interés primordial para toda la sociedad.
La educación como sistema no es simplemente un asunto de las instituciones educativas, o exclusivamente de los maestros, o de los alumnos o de los padres de familia. Es un asunto que concierne a todos, primordialmente.
Colombia ingresó a una club internacional de países, denominado OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos). Es una entidad que reúne a 38 países y se dedica a ser una especie de foro internacional para comparar políticas públicas, producir estadísticas y estudios y propiciar buenas prácticas en sectores como la economía, el comercio, la educación, el empleo, la educación, el medio ambiente, la gobernanza y la lucha contra la corrupción. Colombia ingresó formalmente en 2020 en un proceso que comenzó en 2008, en 2018 la OCDE invitó a Colombia a ser miembro pleno de esa organización. La OCDE no es una organización, como otras multilaterales que ofrezca cooperación económica financiera internacional. Lo que busca es que sus miembros se sometan a evaluaciones, estándares y recomendaciones internacionales sobre sus políticas públicas y participe, a su vez, de la elaboración de las mismas. La OCDE, por ejemplo, diseñó una prueba evaluativa de los resultados en educación de los respectivos países que se llama PISA (sigla que significa Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes). Esta prueba se aplica cada año a los estudiantes de educación básica que cumplan 15 años, es decir con un recorrido en el sistema educativo en donde ya hayan terminado la Básica.
Con esta larga introducción quiero referirme a los últimos resultados de las pruebas PISA aplicados en Colombia y otros países (2025). Los resultados para nuestro país no fueron buenos y en la perspectiva de ir mejorando, la noticia es que se bajó en resultados positivos, en el sentido de no mejorar, que es precisamente lo que se busca desde 2006, cuando Colombia comenzó a participar de esas pruebas evaluativas de Educación en 3 áreas: lectura, matemáticas y ciencias.
Se ha criticado que el enfoque de la OCDE es muy instrumental en la concepción educativa. Es decir que la educación es solo para preparar gente para el trabajo y no mira los aspectos formativos de la educación, por ejemplo, la formación como ciudadanos. Pero, de todas maneras, el carácter evaluativo es útil. Compararnos con otros países, nos sirve o nos debe servir para saber qué política educativa, en otros países ha servido para mejorar la calidad de los procesos educativos.
Esto requiere de un sincero análisis de tales resultados y en general en la necesidad de PENSAR NUESTRO SISTEMA EDUCATIVO.
Algunos analistas y comentaristas de medios han comenzado a trazar hipótesis sobre los resultados de PISA 2025. Mencionando factores como la pandemia, la influencia de las tabletas y los celulares y hasta la negativa del Sindicato FECODE a propiciar la evaluación de la tarea de los maestros.
Estar por debajo en los resultados de las Pruebas PISA, es decir abajo del promedio de países participantes es motivo claro de la necesidad de una reflexión, sobre lo que pasa con nuestra educación. La negativa de FECODE a la evaluación magisterial, se soporta en el temor a que sus resultados se usen políticamente contra el poderoso sindicato. En una época al interior de esta organización surgió un hecho interesante: el Movimiento Pedagógico que promovía la reflexión sobre la tarea educativa, pero esto se perdió y predominó el “economicismo” o sea la lucha salarial y reivindicativa. Esto no está mal, pero, si reducirlo a ello.
Todos los actores del sistema educativo deben convocarse para la reflexión de estos resultados o de pronto volver a constituir una “Misión de Sabios” como existió en una época (1993-94), inclusive con la participación de Gabriel García Márquez y nueve miembros más, destacados en diversos campos del saber. En el Informe final, en una Proclama que contiene tal informe, García Márquez escribió: “Colombia debía educar para que los niños pudieran transformar el país y no simplemente para adaptarse al país existente”. La Misión propuso no tanto mejorar la educación sino otra concepción de la educación, o sea en desarrollar la capacidad de pensar, crear, investigar y resolver problemas.
Entonces, tenemos dos insumos fundamentales para una convocatoria amplia (sin propósitos ideológicos o políticos) para reflexionar de nuevo de manera fundamental, desde la perspectiva de una política pública de educación: el informe “Colombia al filo de la oportunidad” de la Misión de Expertos de 1994 y los resultados de las Pruebas PISA de la serie de varios años. ¿No será esto más importante que perseguir encapuchados o eliminar la palabra “niñas”’? -


